Sunday, July 19, 2009

... ¿O eres CODEPENDIENTE?

Con una pizca de humor, todo se puede...
Aquí unos opiniones de Mafalda sobre el tema de las relaciones hombre-mujer, dizque relaciones amorosas.


Disfrute! ;-) 


CARACTERISTICAS DE UNA PERSONA CODEPENDIENTE:

La codependencia aparenta ser amor, pero es egoísmo, mutua destrucción, miedo, control, relación condicionada: "Te amo si cambias"; "Si no haces lo que digo, te recrimino, te persigo, me siento tu víctima." En la codependencia hay una gran cantidad de manipulación. Es una relación descontrolada: hagamos todo lo que sea para que esa persona se acomode a mí.
El hecho de que me pueda sentir bien conmigo mismo (a) depende de que yo te caiga bien a ti y tú me aceptes como persona. Tus luchas afectan mi serenidad.
Concentro mi atención en:
Resolver todos tus problemas, aliviar tu dolor, protegerte, manipularte para que lo hagas como yo quiero.
Mi autoestima aumenta resolviendo tus problemas y aliviando tu dolor.
Mis hobbies y mis intereses los dejo a un lado y me concentro en compartir los tuyos.
Tu ropa, tu apariencia personal y tu comportamiento los determinan mis deseos porque yo siento que tú eres un reflejo de mi propia persona.
No estoy conciente de mis propios sentimientos sino de los tuyos.
No sé lo que quiero pero te pregunto a ti lo que tú quieres. Si no lo puedo saber me lo imagino.
Los sueños que tengo para mi futuro están entrelazados con los tuyos.
Mi temor al rechazo determina lo que digo o hago.
Mi temor a experimentar tu ira determina lo que digo o hago.
Doy para sentirme seguro(a) en nuestra relación.
El círculo de mis amistades se hace más pequeño cuando me relaciono contigo.
Dejo a un lado mis valores para poder unirme a ti.
Doy más valor a tu opinión y tu modo de hacer las cosas que a los míos.
La calidad de mi vida está relacionada con la calidad de la tuya.

¿Cómo se cura la codependencia?

Lo primero es, por supuesto, reconocer que existe este problema. A veces los propios psiquiatras y psicólogos (sobre todo en Latinoamérica), no conocen los síntomas de esta enfermedad y no saben cómo tratarla.

Para liberarte ofrezco la psicoterapia transpersonal. Mis sesiones son eficaces, manejo pequeñas tareas para apoyar un avance progresivo.

Lugar: Colonia Estrella, Calle Arroyo Seco #313. Consultorio Médico E.M.O.

Pide una primera cita: 442-2145334, con la recepcionista Tere.

Thursday, July 16, 2009

La Esencia del Ego

de Eckhart Tolle "Una Nueva Tierra"

... La mayoría de las personas se identifican completamente con la voz de la mente, con ese torrente incesante de pensamientos involuntarios y compulsivos y las emociones que lo acompañan. Podríamos decir que están poseídas por la mente. Mientras permanezcamos completamente ajenos a esa situación, creeremos que somos el pensador. Esa es la mente egotista. La llamamos egotista porque hay una sensación de ser, de yo (ego) en cada pensamiento, en cada recuerdo, interpretación, opinión, punto de vista, reacción y emoción. Hablando en términos espirituales, ése es el estado de inconciencia. El pensamiento, el contenido de la mente, está condicionado por el pasado: la crianza, la cultura, la historia familiar, etcétera. La esencia de toda la actividad mental consta de ciertos pensamientos, emociones y patrones reactivos repetitivos y persistentes con los cuales nos identificamos más fuertemente. Esa entidad es el ego.

En la mayoría de los casos, cuando decimos "yo", es el ego quien habla, no nosotros, como ya hemos visto. El ego consta de pensamiento y emoción, un paquete de recuerdos que identificamos con "yo y mi historia", de papeles que representamos habitualmente sin saberlo, de identificaciones colectivas como la nacionalidad, la religión, la raza, la clase social o la filiación política. También contiene identificaciones personales, no solamente con los bienes materiales sino también con las opiniones, la apariencia externa, los resentimientos acumulados o las ideas de ser superiores o inferiores a los demás, de ser un éxito o un fracaso.
El contenido del ego varía de una persona a otra, pero en todo ego opera la misma estructura. En otras palabras, los egos son diferentes sólo en la superficie. En el fondo son todos iguales. ¿En qué sentido son iguales?

Viven de la identificación y la separación. Cuando vivimos a través del ser emanado de la mente,
constituido por pensamientos y emociones, la base de nuestra identidad es precaria porque el pensamiento y las emociones son, por naturaleza, efímeros, pasajeros. Así, el ego lucha permanentemente por sobrevivir, tratando de protegerse y engrandecerse. Para mantener el pensamiento del Yo necesita el pensamiento opuesto de "el otro". El "yo" conceptual no puede sobrevivir sin el "otro" conceptual. Los otros son más "otros" cuando los vemos como enemigos. En un extremo de la escala de este patrón egotista inconsciente está el hábito compulsivo de hallar fallas en los demás y de quejarse de ellos. Jesús se refirió a esto cuando dijo,
"¿Por qué ves la paja en el ojo ajeno pero no la viga en el tuyo propio?"
En el otro extremo de la escala está la violencia física entre los individuos y la guerra entre las naciones. En la Biblia, la pregunta de Jesús queda sin respuesta, pero obviamente ésta es que cuando criticamos o condenamos al otro, nos sentimos más grandes y superiores.

...EL EGO NO ES PERSONAL
A nivel colectivo, la idea de que "Tenemos la razón y los otros están equivocados" está arraigada profundamente en particular en aquellas zonas del mundo donde el conflicto entre las naciones, las razas, las tribus, las religiones o las ideologías viene desde tiempo atrás, es extremo y endémico. Las dos partes del conflicto están igualmente identificadas con su propio punto de vista, su propio "relato", es decir, identificadas con el pensamiento. Ambas son igualmente incapaces de ver que puede haber otro punto de vista, otra historia de igual validez.

Ambas partes se creen poseedoras de la verdad. Las dos se consideran víctimas y ven en la "otra" la encarnación del mal. Y como han conceptualizado y deshumanizado a la otra parte al considerarla enemiga, pueden matar e infligir toda clase de violencia recíproca, hasta en contra de los niños, sin sentir su humanidad y su sufrimiento. Quedan atrapadas en una espiral demente de acción y reacción, castigo y retaliación.

(Excerptos del libro "Una Nueva Tierra" de Eckhart Tolle)

Wednesday, July 15, 2009

¿Cuál es el alimento del Ego? El sufrimiento.

(de Laura Foleto) ... “Estoy harta de sufrir. He hecho terapia por veinte años y estoy igual… o peor. Ya no sé qué hacer. Estoy cansada”. Una mujer me decía esto en su primera sesión. Es bastante común en estos tiempos. Ahora que la Tierra está siendo iluminada por nuevas energías, nos sentimos empujados a despertar de la inconciencia del Ego.

La mayoría de las terapias psicológicas se centran en el Ego y, al hacerlo, lo refuerzan. Como mucho, modifican algunas variables, pero siguen atadas a su poder. Como bien dijo Einstein: “los problemas no pueden ser solucionados en el mismo nivel en que fueron creados”.

El Ego es una construcción del pasado y lo revive en cada instante. Ha creado distintos juegos y tiene una inercia propia que no nos precisa para continuar. Suena extraño, pero así es. Nuestro Ego no nos necesita. Simplemente, reacciona de la misma forma a cualquier estímulo que le recuerda a una situación o persona del pasado.

Una serie de ideas son disparadas ante algún pensamiento, que son nutridas por el fuego de las emociones: “él me miró raro cuando dije que no entendía; yo nunca entiendo nada; soy una tonta; ya papá me lo decía cuando iba a la escuela; no importa cuánto me esfuerce; siempre seré estúpida; no soy como los demás; no tendré oportunidades de salir de aquí; mi vida es una porquería; soy tan infeliz”. Miles de pensamientos como estos nos gobiernan cada día. Tenemos discos rayados que tocamos una y otra vez. Lo mismo sucede con las relaciones: nos dicen o hacen algo e inmediatamente, como un dominó, caen las fichas de los últimos incidentes hasta los primeros. Y, si lo siguiéramos, seguramente terminarían en nuestros padres (y hasta en vidas pasadas, si quisiéramos investigar más).

¿Cuál es el alimento del Ego? El sufrimiento. Es evidente que todos hemos pasado carencias, agresiones y sucesos difíciles en la infancia. Allí, creamos una historia triste y desgraciada con la cual nos identificamos y seguimos renovando en la vida adulta. Cuanto más sufrida es la historia, más grande es el Ego. Se revuelca a sus anchas en sus propios chiqueros de dolor y busca asociarse a otros para fortificarse.

Identificarnos es la palabra clave. Creemos que somos el Ego. ¿Acaso alguien nos enseñó otra cosa? Yo soy mis pensamientos, mis emociones, mi cuerpo, mis palabras, mis propiedades, mis relaciones… mi, mí, mío. Nos identificamos con lo que tenemos, porque todo pasa por la posesión. La base del Ego es la insatisfacción: nada ni nadie es suficiente. Cuanto más tengo, más necesito porque el Ego desea desear, no lograr.

Incluso cuando estás en un proceso de terapia o de búsqueda espiritual, tú quieres ser otro, ser más, ser mejor. Eso también es del Ego. Te fuerzas a ti mismo a fin de seguir en carrera. Nunca hay paz. Paradójicamente, lo que eres no lo necesitas conseguir pues lo eres. Ningún lugar adonde correr o refugiarse: TÚ YA ERES.

Quizás, escuchas voces en disonancia: “¿cómo?, si yo soy tal cosa, si me falta tanto, si estoy tan (lo que sea), no soy nadie”. Eso es Ego. Tú ya eres Ser. ¿Cómo contactarlo? Estando presente, desactivando el poder del Ego.

La única forma de hacerlo es no reaccionar, es crear un espacio de observación en el cual puedas percibir los múltiples disfraces, las mil voces con que te identificas. Acepta lo que sientes, lo que piensas. Si lo peleas, lo refuerzas. Si lo explicas, lo continúas. Sólo obsérvalo. Distingue los patrones que te dominan. Date cuenta los aprendizajes. Respíralos y disuélvelos en la comprensión y la compasión. Aprecia la paz y el amor que surgen de tu esencia, de lo que eres.

Tu conciente y amorosa presencia es lo que necesitas para liberarte del sufrimiento y de las consecuencias de lo creado bajo la prisión del Ego. Y es, a la vez, la auténtica fuente de libertad porque sólo se puede elegir cuando tienes conciencia. Si no la tienes, tu Ego sigue imponiéndote sus dolores y juegos. Despierta a tu verdadero Ser. Únete a la Conciencia Universal y todo lo serás y todo lo tendrás. Te acompaño...